#2027
Oliver Freixas
Participante

LA HISTORIA DE BANOR

EL PRIMER HUMANO

Era una era donde reinaba el caos. Una era de oscuridad, llena de tinieblas.
donde la luz, débil y vacilante no osaba hacer frente con sus pálidos rayos a la tenebrosa superficie del mundo.

Fué hace mucho tiempo, cuando los malignos seres, sujetos a la autoridad del mal campaban a sus anchas por la consumida tierra de tibia. La edad en la que los antiguos dragones aún seguían ciegamente la voluntad del gran garsharak, el primero de su raza.

Cuando las masas de seres no muertos formaban ejércitos, esclavos a los poderes de la magia impía.

Tibia era igual a desolacíón y muerte. Hasta que los antiguos dioses benevolentes, con su alma inundada en la tristeza y tras crear numerosas razas en su interminable lucha contra el mal, dieron paso a la existencia de los elfos y enanos. Dos razas que de alguna manera consiguieron sobrevivir a la eterna guerra contra las fuerzas oscuras y se hicieron un hueco en el mundo.

Aún con algunas razas benevolentes resistiendo las hordas malignas y las oscuras tentaciones del perverso dios zathroth, ninguna de ellas pudo alzarse completamente sobre el mal que asolaba el mundo.

Hartos de una guerra infinita que había convertido el mágico mundo de tibia en un yermo de muerte, al fin los dioses decidieron poner punto y final al terror y con toda su sabiduría, crearon a un guerrero divino.

Este fue Banor, el primer humano.

Banor, alabo tu nombre
Acompáñame en la batalla.
Sé mi escudo, déjame ser tu espada.
Honraré el ascua divina en mi alma.
Que florezca y crezca.

A medida que pasaba el tiempo, la raza humana se labró un nombre en las desoladas tierras de tibia, y poco a poco se adaptaban a la precaria situación de guerra,

Los humanos, bajo el liderazgo del guerrero divino, lucharon muchas batallas alcanzando la victoria, aunque a costa de muchas vidas. Poco a poco los dioses benevolentes decidieron mostrar a la raza humana el arte de la magia y los secretos de la naturaleza. De esta forma aparecieron los primeros hechiceros y druidas.

Con el tiempo Banor fundó una dinastía y se casó con la mujer más noble de todo tibia, Kirana. Más tarde Kirana dió a luz a la humana que se convertiría en la primera paladín. La noble Elane.

Sin embargo, las batallas continuaron. Los humanos que luchaban junto a Banor triunfaban, pero muchos de los que no contaban con la bendición de luchar junto al guerrero divino seguían pereciendo en combate.

Y fué aquí cuando Banor decidió acudir nuevamente a los dioses. Gracias a esto, uman, un sabio dios dotado de un gran intelecto, descubrió los portales de las almas. Puertas a otras dimensiones donde los dioses de tibia no tenían poder alguno.

A partir de estos portales los mismos dioses podían dejar entrar a la dimensión de Tibia a las almas que posteriormente serían llamadas los campeones. Estos eran humanos en su naturaleza y gracias a estos nuevos guerreros, los dioses pudieron vislumbrar que la luz volvería a brillar en el mundo.

Que Banor bendiga nuestras almas.
Que el beso de Kirok nos inspire.
Que Fardos nos dé la fuerza de voluntad para forjar nuestras almas como herramientas del bien.
Que Crunor proteja nuestra salud y esencia.
Que Uman nos enseñe a usar sus dones sabiamente.
Que los arcángeles nos guíen y protejan.

El desenlace del guerrero divino

Gracias a la tradición oral y los antiguos manuscritos, sabe que Banor continuó guiando a la raza humana durante largo tiempo. Su divinidad le aportaba una esperanza de vida sin igual. Incluso hay quien cree que en sus últimos días, desapareció para vivir eternamente junto a los dioses. Aunque nadie lo sabe con certeza.

Se rumorea que existe una biblioteca en el árido continente de Darama, oculta bajo la sombra de las montañas al este del desierto, en la que los seres mágicos Djinn custodian antiguos escritos.

En estos, se narra una guerra de Banor contra una facción de Djinns, los Efreet. Y también el desastre que obligó a Banor y a sus seguidores a partir de Darama y buscar nuevas tierras donde vivir. Una gran tormenta de fuego, que destruyó lo que antes fué un paraíso, ahora es un vasto yermo al norte de la legendaria Ankrahmun.

Se cree que Banor viajó por toda Tibia y acabó fundando la mítica ciudad de Thais. De aquí surge la creencia de que el actual Rey Tibianus III es descendencia directa de Banor. Pero el verdadero paradero del guerrero divino se desconoce.

Quizás nos esté vigilando desde algún lugar y guie los valientes corazones de todos los humanos para no caer en las garras de la oscuridad.

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Personaje: Dragonsoul Hawk
Mundo: Celesta

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